Dormir es supuestamente
Según las almas cuerdas
Pegar ojo.

¡Dormir es la estación del juicio
Bajo el cual por todas partes

Se levantan las huestes del testimonio!

La mañana es supuestamente
Según gente de rango
el Amanecer.
a
¡La mañana no ha ocurrido!
a
Esa será la Aurora —
Este de la Eternidad —
Alguien con la alegre bandera —
Alguien ataviado de rojo —
¡Ese es el Amanecer!

Las mañanas son más mansas que eran —
Las nueces están amarronándose —
La mejilla de las bayas está más regordeta —
La Rosa está fuera de la ciudad.

El Arce viste una bufanda más alegre —
El campo un traje escarlata
Por no quedar pasada de moda
Me pondré alguna chuchería.

Nunca conté nada acerca del oro sepultado
Sobre la colina — que reposa —
Vi al sol — su saqueo hecho —
Agazaparse profundamente para custodiar su premio.

Se encontraba tan cerca
Como te encontrabas tú aquí —
Un paso había en medio —
Si tan solo una serpiente hubiese partido la brecha
Habría perdido la vida.

Aquel fue un maravilloso botín —
Espero que honestamente ganado.
¡Aquellos fueron los más bellos lingotes
Que jamás besara la espada!

Si mantener el secreto —
Si revelarlo —
Si como considero —
Kidd zarpará súbitamente —

Podría un astuto aconsejarme
Podríamos incluso repartírnoslo —
Me traicionaría un astuto —
¡Atropos decide!

¡Mi rueda está en la oscuridad!
No puedo ver un solo radio
Sin embargo sé que sus empapados pies
Giran y giran.

¡Mi pie está en la Corriente! 
Un camino poco frecuentado —
Sin embargo tienen todos los caminos
Un claro al final —

Algunos han dimitido del Telar —
Algunos en la ajetreada tumba
Encuentran un peculiar empleo —

Algunos con nuevos — imponentes pies —
Cruzan majestuosamente la puerta —
Endilgándonos el problema
A ti y a mí.

A lo largo del camino se tendían — a través de las zarzas —
A través del claro y del bosque —
Los bandidos se cruzaban a menudo con nosotros
En el solitario camino.

El lobo venía escudriñando curioso —
El búho nos atisbaba perplejo —
La figura de satén de la serpiente
Se deslizaba a hurtadillas.

La tempestad alborotaba nuestras prendas —
Centelleaban los puñales del relámpago —
Fieramente desde los Peñascos
El hambriento Buitre chillaba —

Nos llamaban los dedos del sátiro —
El valle murmuraba “Venid” —
Estos eran los compañeros —
Este era el camino

Por donde estos niños volaban a casa.

Hay una palabra
Que esgrime una espada
Puede traspasar a un hombre armado —
Arroja sus sílabas mordaces
Y de nuevo calla —
Pero donde cae
Los supervivientes dirán
Que en un día patriótico,
Algún Hermano con charreteras
Entregó su aliento.

Dondequiera que corra el jadeante sol —
Dondequiera que vague el día —
Está su silencioso comienzo —
¡Está su victoria!
Contemplad al más diestro tirador.
El disparo más certero.
¡El objetivo más sublime del tiempo
Es un alma “olvidada”!

Los pies de la gente que vuelve a casa
Van con sandalias más alegres —
El Azafrán — hasta que se levanta
Vasallo de la nieve —
Los labios al Aleluya
Hechos durante largos años de práctica
Hasta que al poco estos Barqueros
Caminan cantando en la costa.

Las perlas son los peniques de los Buceadores
Extorsionadas al Mar —
Las alas — el carro de los Serafines
A pie una vez — como nosotros —
La noche es el Lienzo de la mañana
El latrocinio — legado —
La muerte, no sino el rapto de nuestra atención
Hacia la Inmortalidad.

Mis figuras fracasan en decirme
Cuán lejos está el Pueblo —
Cuyos campesinos son los Ángeles —
Cuyos Bancales despliegan los cielos —
Mis Clásicos velan sus rostros —
Mi fe esa Oscuridad adora —
De cuyas solemnes abadías
Semejante resurrección se derrama.

Con frecuencia los bosques son rosa —
Con frecuencia son castaños.
Con frecuencia las colinas se desnudan
Detrás de mi ciudad natal.
A menudo una cima es coronada
Yo acostumbraba a ver —
Y tan pronto una grieta
Donde solía estar —
Y la Tierra —me dicen—
¡Gira sobre su Eje!
¡Maravillosa Rotación
No desempeñada sino por doce!

Tengo un Pájaro en primavera
Que canta para mí —
La primavera es el cebo.
Y cuando el verano se acerca —
Y la Rosa aparece,
El petirrojo se ha ido.

Sin embargo no me aflijo
Sabiendo que ese Pájaro mío
Aunque haya volado —
Aprende al otro lado del mar
Melodías nuevas para mí
Y volverá.

Leales a una mano más segura
Reservadas en una Tierra más auténtica
Son mías —
Y aunque ahora parten,
Le digo a mi inseguro corazón
Son tuyas.

En un Brillo más sereno,
En una luz más dorada
Veo
Cada pequeña duda y temor,
Cada pequeña disonancia aquí
Disipadas.

Por tanto no me aflijo,
Sabiendo que ese Pájaro mío
Aunque haya volado
Desde un árbol distante
Melodías brillantes para mí
Traerá de vuelta.

Por este mararvilloso mar
Navegando silenciosamente,
¡Vamos, Piloto, vamos!
¿Conoces la costa
Donde las olas no braman —
Donde acaba la tormenta?

En el tranquilo oeste
Son muchas las velas que descansan —
Echada el ancla —
Hacia allá te dirijo —
¡Tierra a la vista! ¡Eternidad!
¡En tierra al fin!