Copos de nieve.

Los conté hasta que bailaban tanto
Que sus zapatillas bullían por la villa,
Y entonces cogí un lápiz
Para anotar a los rebeldes.
Y entonces se multiplicaron tan alegremente
Que me dejé  de  remilgos
Y diez de mis graves dedos
Han formado para una jiga!

Nadie conoce esta pequeña Rosa —
Podría ser un peregrino
Si no la tomase del sendero
Y hasta ti la levantara,
Solo una Abeja la echaría de menos —
Solo una Mariposa,
Apurada tras largo viaje —
Para yacer en su pecho —
Solo un Pájaro la añoraría —
Suspiraría solo un Tábano —
Ah Pequeña Rosa — qué facil
Para alguien como tú morir!

Guirnaldas para las Reinas, puede ser —
Laureles — para insólitos grados
Del alma o la espada.
Ah — pero acordándose de mí —
Ah — pero acordándose de ti —
Naturaleza noble —
Naturaleza caritativa —
Naturaleza ecuánime —
La Rosa dispuso!

Si recordar fuese olvidar,
Entonces no me acordaría.
Y si olvidar, recordar,
Qué cerca he estado del olvido.
Y si añorar fuese jovial,
Y lamentarse fuese alegre,
Qué jubilosos los dedos
Que cosecharon esto, Hoy!

Cuando las Rosas ya no florezcan, Señor,
Y las Violetas estén cumplidas —
Cuando los abejorros en vuelo solemne
Hayan pasado más allá del Sol —
La mano que se afanó por cosechar
En este día de Verano
Yacerá ociosa — en Auburn
Recoja entonces mis flores — le ruego!
a

Verano para ti, ojalá me hallase ahí
Cuando el Verano esté desvanecido!
Aun tu música cautiva, cuando el Cuyeo
Y la Oropéndola — se han ido!

Por ti para florecer, sobre la tumba bailaré
Y por encima aventaré mis flores!
Te ruego me coseches —
aaaaaaa ,a aAnémona —
Tu flor — para siempre!

¡A la deriva! ¡Barquichuelo a la deriva!
¡Y la noche está llegando!
¿Nadie guiará un pequeño bote
Hasta la ciudad más próxima?

Así decían los Marineros — ayer —
Mientras el cielo embrunecía
Un barquichuelo dejó su brega
Y agonizó borbotando.

Así decían los ángeles — ayer —
Mientras el alba enrojecía
Un barquichuelo — abrumado en la tormenta —
Reorientó sus mástiles — izó sus velas —
Y salvó — exultante el temporal!

Si los que amé estuviesen perdidos
Me lo diría la voz del Pregonero —
Si los que amé fuesen encontrados
Tañerían las campanas de Gante

Si los que amé reposaran
La Margarita me alentaría.
Philip — cuando perplejo
Tuvo en cuenta su enigma!

Así ha desaparecido una Margarita
De los campos hoy —
Así de zapatitos muchedumbre
Fue al Paraíso de puntillas —

Manaba así en burbujas escarlata
La marea retirándose del Día —
Brotando — taconeando — fluyendo —
¿Estáis pues con Dios?

En mañanas así — nos separamos —
En mediodías así — se levantó —
Aleteando primero — luego más firme
A su alto reposo.

Ni lo balbuciera —
No era para mí —
Ella — enmudeció de arrobo —
Yo — de agonía —

Hasta que — el anochecer llegando
Alguien corrió las cortinas —
¡Rápido! ¡Un Súbito crujido!
¡Y este pardillo voló!

Seguir

Get every new post delivered to your Inbox.